El maquillaje dice más de lo que ves
Durante mucho tiempo hemos asociado la belleza únicamente a lo “natural”: rostros sin maquillaje, pieles desnudas, como una puesta de sol o las dunas del desierto. Y sí, esa belleza es maravillosa.
Pero también lo es la que encontramos cada mañana frente al espejo, cuando ese rostro se convierte en un lienzo en blanco y decidimos, conscientemente, cómo queremos expresarnos.
Porque hoy no hablamos de maquillarse por obligación, ni por encajar en un molde. Hablamos de maquillaje consciente: el que haces por ti y para ti, porque te hace sentir bien, porque realza tu belleza y, además, cuida de tu piel… y de tus emociones.
Gracias a la cosmética econatural decorativa, elaborada con flores, aceites vegetales y minerales, el maquillaje puede convertirse en una herramienta de bienestar. Un gesto cotidiano que nos ayuda a:
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Disimular ese granito inesperado o una erupción puntual, que no forma parte de nuestra esencia, sino de los avatares de la vida.
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Resaltar nuestra belleza, destacando ojos y labios, porque son ellos los que hablan. El maquillaje se convierte así en un lenguaje que expresa lo que sentimos a través de la mirada o las palabras.
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Utilizar el maquillaje como terapia. Cuando estamos tristes, cansadas o abatidas, cambiar el estado de ánimo no siempre es fácil. Existen muchas herramientas —aromaterapia, flores de Bach, mindfulness, deporte— y también el maquillaje puede ayudarnos. Porque, seamos sinceras: ¿no cambia algo dentro de ti cuando te sientes más guapa, más atractiva o cuando alguien te dedica un cumplido?
El maquillaje es algo externo, sí, pero fácilmente modificable. Como cortarte el pelo, empezar a moverte más, cuidar tu alimentación o poner orden en casa.
Y así como lo que ocurre en nuestro interior se refleja fuera, también cuidar y embellecer el exterior puede ayudarnos a sentirnos mejor por dentro, o a transmitir lo que deseamos en una cita, una reunión, un evento… o simplemente en un paseo contigo misma.
Así que… levántate. Sal de la cama, date una ducha y, como dice la canción: “maquíllate, maquíllate”.
O empieza por lo que algunas marcas llaman “maquillaje para no maquilladas”.
Vamos paso a paso: maquillaje consciente
1. Mírate a los ojos en el espejo.
¿Cuánto tiempo llevas sin hacerlo de verdad? La reflexión la dejamos para otro día… ahora vamos a maquillarnos conscientemente.
2. Limpia tu rostro.
Mientras lo haces, visualiza cómo las pesadillas de la noche y las emociones negativas se van con el agua, el jabón o la leche limpiadora.
3. Nutre tu piel.
Aplica tu sérum o crema adecuada y siente cómo te das lo mejor, cómo te cuidas y te sostienes.
4. Unifica el rostro.
Aplica la base de maquillaje o BB Cream con brocha, esponja o con los dedos, siempre con suaves toques. Elige un tono similar o ligeramente más claro que tu piel.
Ahora sí: tienes el lienzo en blanco.
Y aquí llega la pregunta clave:
¿Qué quieres transmitir hoy? ¿Qué quieres atraer? ¿Cómo quieres sentirte?
El juego de los colores
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Mejillas:
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Sonrosadas → salud y jovialidad.
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Tonos tierra → elegancia y sobriedad.
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Ojos:
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Rosas, verdes, azules o blancos → frescura y juventud.
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Marrones y grises → serenidad y equilibrio.
Y siempre, siempre, máscara de pestañas. Las de cosmética econatural, además, cuidan y fortalecen las pestañas, intensificando la mirada.
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Labios:
Aunque lleves mascarilla, recuerda: te maquillas para ti. Solo tú sabes lo que llevas puesto, igual que cuando tomas Flores de Bach.-
Rojo → pasión.
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Rosa → salud y dulzura.
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Marrón → firmeza.
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Naranja → sensualidad y sexualidad.
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Cromoterapia aplicada al maquillaje
La cromoterapia es un universo amplio… ¿por qué no usarlo también al maquillarte?
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Amarillo: brillo, creatividad, claridad mental.
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Rojo: vitalidad, energía, fuerza y salud.
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Naranja: alegría, sensualidad y creatividad en movimiento.
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Rosa: feminidad, calma, dulzura y armonía.
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Morado: transformación.
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Azul: calma, suavidad, agua.
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Verde: naturaleza, frescura, magia.
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Negro: elegancia y fluir con la vida.
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Blanco: luz y pureza.
Igual que con el perfume o la ropa, elige tu maquillaje según tu estado de ánimo, lo que deseas transmitir o aquello que quieres atraer.
Hoy, además, la cosmética decorativa puede ser econatural, eficaz y profesional. Y no olvides una pregunta esencial:
👉 ¿Con qué quieres besar a quien quieres?
Yo lo tengo claro: con flores… y mucho aroma.
Ahora eres libre. Libre para maquillarte o no, para ponerte tacones o ir descalza, para llevar falda o pantalón.
Libre para seguir siendo ecológica, cuidar tu belleza consciente, sentirte bien por dentro y por fuera, respetar el medio ambiente y potenciar tu salud, belleza y bienestar… como tú elijas.
